Créditos ana_vegan
Lujo, diseño y una mesa inesperadamente vegana
En la Riviera Maya, donde el lujo siempre busca reinventarse, mi estancia en Impression Moxché by Secrets fue una grata sorpresa —especialmente desde la perspectiva gastronómica ya que es un hotel todo incluido. Más allá de su impecable diseño, con espejos de agua y una estética cuidadosamente curada, descubrí un enfoque hacia la cocina vegana que rara vez se encuentra en este nivel de hospitalidad.
Lo que más me sorprendió fue cómo cada restaurante integraba opciones plant-based sin tratarlas como una alternativa, sino como parte esencial de la experiencia.
En Bamboo, me sorprendí con una cocina tailandesa vibrante, llena de matices y perfectamente equilibrada. Un Pad Thai y una Crema de Coco con sabores intensos, especias bien ejecutadas y una presentación que elevaba cada plato.

Después, en Suki, la experiencia fue completamente distinta pero igual de memorable. La delicadeza de la cocina japonesa se traduce aquí en una versión vegana elegante y precisa, donde cada detalle —desde el corte hasta el emplatado— está pensado con intención.
Sin embargo, mi momento favorito llegó en Allora. Ahí entendí que la cocina italiana vegana puede ser tan reconfortante como sofisticada. Los ñoquis, risottos y pastas no solo cumplen: destacan. Son platos con carácter, técnica y ese toque emocional que define a la buena cocina.
Salí de Moxché con la sensación de haber vivido algo más que una estancia de lujo todo incluido. Fue una experiencia que confirma que hoy, el verdadero lujo también está en cómo se come: con creatividad, conciencia y una ejecución impecable.
